NEUROMARKETING
El neuromarketing
es una disciplina avanzada, que tiene como función investigar y
estudiar procesos cerebrales que hacen de una manera clara la conducta y
toma de decisiones de las personas en los campos de acción de marketing
tradicional (inteligencia de mercado, diseño de productos y servicios,
comunicaciones, precios, branding, posicionamiento, targeting, canales y ventas). De esta manera se comprenden los procesos de toma de decisión del consumidor.
Se consiste en hacer las preguntas esenciales para lograr un gran
efecto dentro de los posibles clientes y de esa manera crear campañas de
mercadotecnia, publicidad y comunicación, en diversos sectores, que
aumentan el porcentaje de éxito en la comercialización de los productos.
Según el vídeo que estuvimos viendo en clase el otro día, llegamos a entender que las empresas hacen pruebas de neuromarketing a veces para ver que parte del anuncio impacta a la gente, aplicando las técnicas pertenecientes a la neurociencia (estudian el cerebro para ver que es lo que impacta).
En la actualidad, mileones de euros están siendo gastados por el marketing. El objetivo es la comprensión del subconsciente, ver como reacciona el cerebro ante algo nuevo y conocer la eficiencia del marketing sin hacer preguntas al modo tradicional. Y hoy en día que hay crisis, hay que esforzar mucho para convencer a la gente.
Esta mostrado que existen problemas en las estrategias de marketing tradicional, debido a que muchas veces, las personas no dicen lo que piensan realmente.
La razón no es nada sin las emociones. El cerebro que calcula es el que ríe y llora. La mayoría de gente son irracional. Y por eso, a decubrir la mente irracional, el marketing crece.
Según Martín, un profesional en marketing, somos profundamente irracional cada día.
La emoción no es consciente, es la esencia de lo que una marca es. Los psicólogos, científicos y los de neuromarketing intentan medir la emoción. Miden la tención, emoción y la memoria. Si la emoción sube y baja, es bueno. Pero si sube, quiere decir que la persona acabará agotada de la publicidad. Y a cambio, la memoria tiene que subir. Lo cual quería decir que le importa a la persona. Cuando recordamos algún anuncio es porque las zonas de nuestro cerebro hacen llamadas a largo distancia. Pero el hecho de que recuerdes un anuncio no significa que vas al comprar el producto.
Además, el proceso de neuromarketing es muy caro. Lo cual supone que los comercios pequeños no lo pueden conseguir. Y tampoco se aplica al la educación. No estaría mal aplicarlo para saber que sistema educativo llega más allá los estudiantes.
La razón no es nada sin las emociones. El cerebro que calcula es el que ríe y llora. La mayoría de gente son irracional. Y por eso, a decubrir la mente irracional, el marketing crece.
Según Martín, un profesional en marketing, somos profundamente irracional cada día.
La emoción no es consciente, es la esencia de lo que una marca es. Los psicólogos, científicos y los de neuromarketing intentan medir la emoción. Miden la tención, emoción y la memoria. Si la emoción sube y baja, es bueno. Pero si sube, quiere decir que la persona acabará agotada de la publicidad. Y a cambio, la memoria tiene que subir. Lo cual quería decir que le importa a la persona. Cuando recordamos algún anuncio es porque las zonas de nuestro cerebro hacen llamadas a largo distancia. Pero el hecho de que recuerdes un anuncio no significa que vas al comprar el producto.
Además, el proceso de neuromarketing es muy caro. Lo cual supone que los comercios pequeños no lo pueden conseguir. Y tampoco se aplica al la educación. No estaría mal aplicarlo para saber que sistema educativo llega más allá los estudiantes.
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